En la Italia central había una serie de las sacudidas sismicas por la magnitud de 6,3 puntos. El epicentro del terremoto se encontraba cerca de la ciudad Lakuila, el centro administrativo de la región Abruzzo. Como resultado del terremoto ha muerto más de 260 personas, más de mil han recibido las heridas, sin vivienda se han quedado cerca de 28 mil de personas. En la región son destruidos los edificios numerosos medievales. A pesar de aquel riesgo que las sacudidas sismicas pueden repetir, continúa la búsqueda que han sobrevivido bajo los montones. Los trabajos de salvamento eran pasados mucho tiempo, después de que han comenzado los trabajos de la limpieza de los montones y la reconstitución de los edificios.